Mujeres Lideres
29 abril, 2022
8:40 pm

Jeannette Cifuentes: “Felicitaría a mi yo del pasado, porque lo logró y porque siguió avanzando a pesar de todo”

Por Catalina Vallejos | Temuco, Chile.

Como muchos saben, emprender no es una tarea fácil, pero hay una y mil razones para comenzar este camino y adentrarse en este rubro que día día significa conllevar la perseverancia, resiliencia, el autoconomiento y las ganas de siempre querer ser una mejor versión de uno mismo todos los días. Bien lo sabe Jeannette, dueña y cara visible de “Comino”, cafetería ubicada a un costado de la carretera que va de camino desde Temuco a Cunco.

¿De qué trata su emprendimiento? Cuénteme un poco.

—”Comino” es una cafetería. Nosotros llevamos dos años y medio funcionando recién porque nos demoramos cerca de un año en construir. Fuimos avanzando de a poquito. Y luego nos dimos a conocer en la ruta por las empanadas fritas que hacemos con la receta original de mi mamá. Las dos somos socias y trabajamos en conjunto. Entonces ella llega a las 6:20 de la mañana y es la que da inicio al funcionamiento del negocio todos los días. Como nosotros estamos enfocados en trabajar durante las mañanas, nuestro fuerte son los desayunos. Por lo mismo, a eso de las 7:30 de la mañana ya estamos atendiendo al público y tenemos abierto hasta las seis de la tarde. Ahora, como estamos en horario de otoño-invierno, trabajamos de lunes a viernes, mientras que durante la temporada alta (diciembre, enero y febrero) tenemos horario de lunes a sábado.

La idea es ir agregando más cosas, como una sección de repostería y también vender otros tipos de café. Por ejemplo, actualmente nosotros vendemos café tradicional, de  máquina y de trigo. Este último está hecho por mi papá. Él es el que hace todo el proceso, es quien tuesta el trigo blanco en una callana, lo carameliza, lo guarda y lo deja reposar en una tetera. Creo que es un valor agregado que tienen nuestros productos para ofrecerle a las personas.

Eventualmente queremos trabajar en los almuerzos, pero para eso tenemos que trabajar en algunas mejoras primero. Vamos “pasito a pasito” porque nos gusta hacer las cosas bien, siempre, desde el inicio.

¿Qué es lo que más piden la gente cuando viene? ¿Qué es lo que más se vende y por qué?

—Lo que más vendo son los desayunos porque es un pancito amasado que se vende fresco y calentito, las sopaipillas, las pailitas, empanadas y sandwiches. Entonces la gente viene, porque todo lo que vendemos aquí es hecho por nosotros, artesanal. No hay nada que se compre y se re-venda. También hacemos calzones rotos con harina de piñón.

¿Por qué decidió emprender? ¿Cómo partió esta idea?

—Bueno, yo egresé de técnico en odontología, nada que ver con lo que estoy haciendo ahora. Pero todo emprendimiento nace de una necesidad.

Todo partió tres años atrás, cuando mi hijo tenía seis años, que ahora tiene nueve. Entonces yo quería tener más libertad para cuidarlo y poder pasar más tiempo con él. Así como también quería generar más recursos para conseguir un mayor bienestar para él, para mí y mi familia. Fue entonces que se nos ocurrió a mí y a mi mamá comenzar con esto e iniciamos con nuestro emprendimiento. 

También tuve hartos trabajos de verano cuando era jóven, entonces tenía varias ideas guardadas que pude plasmar en el negocio y hacerlo funcionar. Además, a mí me gusta la cocina, me gusta inventar cosas nuevas. No voy a negar que me estreso y corro de un lado a otro porque es todo muy movido, pero lo paso bien y disfruto mucho mi trabajo. 

Como te contaba, yo estudié algo nada que ver con lo que estoy haciendo ahora, entonces yo desconocía cosas de administración, contabilidad y todo lo que está relacionado con llevar el negocio. A pesar de todo, me considero una emprendedora multifuncional, hago de todo un poco. Por lo mismo, he participado en varios cursos de formación, como el de resolución sanitaria, manejo de redes sociales, formalización de negocios y varios más. Esto me ha ayudado bastante en cómo tengo que hacer las cosas, y así he ido mejorando y avanzando.

¿Cómo ha sobrellevado las dificultades del último tiempo? ¿El estallido social, la pandemia y ahora la inflación? ¿Cómo le ha afectado todo esto?

—Nosotros abrimos el 5 de septiembre del año 2019 y el estallido social fue un poco más de un mes después. Nos afectó bastante porque nuestro negocio funciona acorde al flujo y la cantidad de personas que se mueven por la carretera, y había días que no pasaban vehículos. Por lo mismo, las ventas bajaron mucho y nos deprimimos, porque finalmente uno tiene que seguir pagando las cuentas. 

Por otra parte, durante la pandemia, tuvimos la fortuna de que llegó una empresa que llegó a trabajar en la carretera y pudimos trabajar con ellos durante diez meses con contrato, entregando el servicio de alimentación. Y así pudimos mantenernos e invertir un poco en maquinarias, infraestructura y pagar nuestras cuentas. Además, la empresa también tenía normas sanitarias súper claras: el uso de la mascarilla, la distancia… todo eso. Y como en ese entonces era un misterio todo lo que tenía que ver con el Covid-19 y sus riesgos, aceptamos trabajar con ellos porque nos sentíamos más seguros. Por lo mismo, después estuvimos vendiendo todo “solo para llevar”.

Ahora, con la inflación que crece cada vez más, una de las mayores dificultades es encontrar las materias primas. Me cuesta mucho conseguirlas porque no se encuentran, o están agotadas… Que tengo que esperar una semana, dos semanas… Y así me voy quedando sin material. Y lamentablemente, el margen de ganancia es muy poco, porque el precio de los productos es muy alto, como el aceite, la harina y así con muchos productos.

Como emprendedora mujer, ¿le da prioridad a su género?

—Sí, le doy prioridad a la mujer. Porque yo como mamá no me olvido de lo que pasé cuando tenía a mi hijo pequeño, entonces empatizo mucho respecto a ese tema. Si yo puedo ayudar y apoyar a alguien, ahí voy a estar. 

Como mujer, ¿qué es lo más bonito de ser emprendedora?

—El sentirme empoderada, el que yo me la puedo. Yo no compito con nadie, sólo compito conmigo misma para ser mejor siempre. Para ser un buen ejemplo para mi hijo y para otras personas. La satisfacción de ver todo lo que he logrado y las metas que he cumplido, a pesar de que a veces me olvido de felicitarme por mis logros.

¿Qué le diría a otras mujeres que quieren emprender o están comenzando?

—Les diría que es una decisión que tienen que tomar de mente y de corazón, y también que tienen que tener convicción y perseverancia porque uno en el camino se encuentra con muchos obstáculos y cosas que desconoce. Por eso, la perseverancia lo es todo.

Y también que tienen que saber y estar convencidas de que uno como emprendedora  siempre va a sumar, nunca va a restar. Que tienen que ser valientes y salir de su zona de confort y seguir adelante aunque existan veces en las que una se quiere rendir. Buscar ese alguien, ese apoyo incondicional que es fundamental para continuar.

¿Qué le diría a su yo del pasado que recién estaba comenzando este camino?

—¿Por qué no lo hiciste antes? Eso le diría. También le aconsejaría que ampliara más su visión y que se atreviera. Y la felicitaría porque, a pesar de que no lo hizo antes, igual lo hizo, lo logró y sigue avanzando.